El registro cerámico de la Donación Aniorte

  

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Trabajos de inventario de las cerámicas de la Donación Aniorte en los laboratorios del MARQ

Como ya hemos indicado en otro de los post de este blog, la donación de Jose Antonio Aniorte, que actualmente se encuentra en fase de catalogación y estudio, se compone de un número superior a los 300 fragmentos cerámicos, entre los que destacan la presencia de varias piezas enteras con un excelente grado de conservación. El donante se encargó de realizar una ordenación inicial del material y una reconstrucción parcial de las piezas fragmentadas, obteniendo algunos perfiles completos.

Dos aspectos destacan sobremanera en todo el conjunto donado, que podemos suponer un muestreo representativo del depósito estratigráfico: por un lado, su enorme homogeneidad pese a tratarse de un material superficial; no aparecen prácticamente materiales de épocas posteriores, -como podría suponerse en los niveles superiores de un yacimiento-, aunque sí anteriores como fragmentos de grandes contenedores de tipo africano, así como fragmentos de material adscribibles al final de la época tardorromana. Y por otro, el excelente grado de recomposición que tienen las piezas que, como en el caso de una jarrita vidriada se ha podido completar al 100% su forma original; este dato parece sugerir la existencia de deposiciones primarias que aportarán interesantes datos sobre el abandono del yacimiento.

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Fragmentos de jarritas pintadas en óxido de hierro con decoración de flores de loto de la Donación Aniorte

En una primera aproximación al conjunto, podemos destacar la presencia de algunos fragmentos de verde y manganeso, entre los que destaca un borde de ataifor con la típica cenefa de ovas en el borde, que remite a contextos claramente califales. A estas piezas se unen una jarrita de cuerpo globular, cuello estrecho alto moldurado, vidriada en tono melado, que podría adscribirse a contextos califales tardíos , así como un número significativo de fragmentos con cubierta vítrea melada con manganeso, la conocida técnica de alcafoll , que ya aparecían documentados entre los restos del contexto A del alfar de la c/Curtidores-Filet de Fora de la ciudad de Elche, fechado en la segunda mitad del siglo X y la primera mitad del siglo XI.

Aparte de las piezas vidriadas, la donación recoge prácticamente todo el abanico de formas conocidas en el repertorio cerámico de finales del siglo X, como son las marmitas de base plana, ampliamente documentadas en los yacimientos del territorio de la Cora de Tudmir; las piqueras correspondientes a los candiles de la forma 6.2., documentados en el registro cerámico sobre pavimento del Ribat de Guardamar del Segura y en el contexto A del alfar islámico de la c/Curtidores – Filet de Fora; o las características ollas de tipo valenciano, así definidas por el profesor André Bazzana.

Junto a estos materiales también se documentan cerámicas pintadas, sobre todo la serie decorativa de las flores de loto entre metopas que tanto aparecen en las formas de agua del registro cerámico del Ribat de Guardamar y que se encuentran en sobre el nivel de pavimento del yacimiento. También podemos localizarlas entre los materiales del contexto A del alfar islámico de la c/ Curtidores – Filet de Fora de Elche, en el cercano Castellet de la Murta en Agost, en el Castillo de Petrer y en el Castillo de Sax. En todos los casos, el registro documentado ofrece una cronología entre la segunda mitad del siglo X y las primeras décadas del siglo XI, coincidente con el horizonte cronológico en que se inscribe el resto del material del yacimiento.

En resumen, el material donado por D. José Antonio Aniorte, a la espera de un estudio más en profundidad de los materiales, confirma plenamente el horizonte cultural de segunda mitad del siglo X y primeras décadas del siglo XI que hasta la fecha veníamos barajando para el yacimiento, ofreciendo además, claros referentes cerámicos que nos permitirán en un futuro próximo, matizar este marco cronológico para el Castellar de la Morera.

Un yacimiento que interesa a todos. La inesperada donación de Jose Antonio Aniorte

  

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Jarrita vidriada en tono melado de la Donación Aniorte

Durante el otoño del año 2007, a raíz de las publicaciones en la prensa de los trabajos que el MARQ estaba iniciando en el yacimiento del Castellar de la Morera, los directores del proyecto en este yacimiento ilicitano tuvimos la ocasión de contactar con un vecino de Elche, por nombre Jose Antonio Aniorte, que disponía en su garage de materiales procedentes del yacimiento arqueológico y que, al leer las noticias había pensado en ofrecerlo al equipo de trabajo por si podía ser de su interés.

Puesto en contacto con Sonia Gutiérrez, la Catedrática de Arqueología de la Universidad de Alicante y  con quien esto suscribe, procedimos a quedar en la Universidad para ver los materiales que tenía almacenados en su casa. Cual fue nuestra sorpresa cuando al comenzar a enseñarnos los materiales arqueológicos, nos muestra seis grandes cajas llenas de fragmentos y piezas prácticamente completas que completaban nuestra visión del yacimiento hasta hacernos confirmar nuestras primeras hipótesis de partida. Consultado el “benefactor” del lugar donde los habían encontrado nos explica que proceden de diferentes lugares del yacimiento como producto de una repoblación de pinos que se realizó en el cerro del Castellar en los años 90 del siglo pasado.

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Fragmentos de cerámica verde y manganeso califal de la Donación Aniorte

Dicha repoblación, por demás absolutamente fracasada, supuso la perforación sistemática de la superficie de casi todo el frente Sur del interior del recinto y el afloramiento de ingentes cantidades de material arqueológico, que quedaron abandonadas en el cerro. La donación de varios de esos materiales recogidos por un particular –cuyo destino final será el Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE) para disfrute y conocimiento de todos los ciudadanos — a raíz de la difusión pública del proyecto y su discusión en la prensa local, ha supuesto un avance espectacular en el conocimiento de la cultura material del yacimiento y su eventual potencialidad histórica. Queremos dejar constancia en estas líneas de la insustituible colaboración de D. José Antonio Aniorte y de que la iniciativa privada, bien aconsejada puede revertir en el mejor conocimiento de nuestra historia.

Castellar 2009: Aparecen pruebas de un asentamiento prehistórico bajo la Muralla Sur

  

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Trabajos en el Sondeo I de la Muralla Sur del Castellar

Los trabajos que estamos realizando en la cara interna de la Muralla Sur están permitiendo conprobar la secuencia constructiva de la muralla y, sobre todo, la datación cronológica que este recinto tiene. Hasta el momento, sin que aún hayan terminado los trabajos en este sector lo que sí podemos confirmar es la existencia de un asentamiento prehistórico, de cuya cronología ahora habrá que determinar, que se encuentra por debajo de los estratos de ocupación islámica.

Durante los trabajos se han recogido restos de improntas de caña, fragmentos de cerámica bruñida, e incluso algun fragmento de sílex. Su presencia no parece ser residual nio procedente de una remoción o modificación estratigráfic, ya que aparecen vinculados con restos de cenizas, prueba de un estrato no modificado en el pasado.

Como indicamos, aun es pronto para establecer certezas, pero todo apunta incluir en la secuencia la existencia de un asentamiento prehistórico, cuestión por otra parte, muy bien conocida en la bibliografía existente sobre este yacimiento, al aparecer fragmentos y restos en los estudios de Alejandro Ramos sobre el Eeneolítuico y la Edad del Bronce en el término municipal de Elche.

Castellar 2009: Descubierta una nueva estancia en el Edificio I

  

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Imagen de la planta del Edificio I con la nueva estancia ubicada en el extremo superior izquierda

A pesar de que la planta del Edificio I está bastante al descubierto, aún quedan muchos espacios por conocer de este impresionante edificio. Mientras que en el año pasado documentamos la organización interna de la Estancia II, este año, uno de los primeros descubrimientos está siendo el hallazgo de una nueva estancia en el edificio, hasta ahora desconocida.

Esta estancia se situa en el extremo Suroeste del edificio, anexa a la Estancia I, objetivo de la campaña de este año en esta área, lo que ahora nos ofrece dos espacio bien diferenciados. Por un lado, la estancia I en sí, que presenta un vano de comunicación con el patio central, al igual que la estancia II. Por otro, este nuevo espacio cuadrangular que parece tratarse de un distribuidor aunque aun desconocemos si presenta algun acceso al exterior o un vano de comunicación con una hilera de estancias que se dispongan por el frente Sur del edificio.

También ha aparecido un vano más que se halla en el frente Oeste de esa nueva estancia y que comunicaría con el frente de estancias que se situaría al Sur del recinto, multiplicando el número de estancias o celdas existentes en el edificio. Esperamos que en los proximos días podamos ir aclarando la configuración y funcionalidad de este nuevo espacio dentro de este impresionante edificio.

Castellar 2009: Aparece una redoma completa en el Edificio III

  

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Redoma descubierta en el interior de una de las estancias del Edificio III

Junto al registro formal que hasta ahora teníamos del Castellar a través de las dos campañas arqueológicas que habíamos realizado hasta la fecha, hemos de sumar esta redoma, que podemos considerar como la primera pieza cerámica completa que hemos localizado, en uno de los extremos de la estancia del Edificio III que estamos finalizando su excavación en la presente campaña.

La redoma presenta una forma idéntica a los candiles de cazoleta y piquera documentados tanto en el alfar de la c/ Filet de Fora / Curtidors de la ciudad de Elche, en las excavaciones del Ribat de Guardamar, con la diferencia de que esta pieza no presenta perforación para incluir la piquera. Por los paralelos que la pieza ofrece entre los candiles documentados en los dos yacimientos antes indicados, estamos ante una pieza con una cronología general situada entre mediados y finales del siglo X.

Descubriendo el Castellar: Las investigaciones de Pedro Ibarra en 1914-1926

  

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Cerámicas descubiertas por P. Ibarra e identificadas con sus formas islámicas

Los primeros trabajos con un sentido arqueológico más actual fueron realizados por Pedro Ibarra Ruiz en las primeras décadas del siglo XX, donde se abordó una recogida de materiales que fueron publicados en 1926 en su obra “Elche. Materiales para su historia”, basada en las excavaciones realizadas en el yacimiento en el año 1914.

Allí identifica algunas estructuras visibles en la parte alta del cerro como “un cuartel fortificado cuya traza medieval recuerda, por su figura, su emplazamiento muy primitivo, y por su aspecto y materiales, una restauración que obedeció a nuestras luchas interiores en el siglo XV…”, al tiempo que identifica como prehistóricas las producciones cerámicas extraídas del yacimiento, que gracias a la cuidadosa reproducción fotográfica que acompaña la publicación pudieron ser reconocidas como medievales.

El material de P. Ibarra fue publicado en el año 1926 y revisado por Sonia Gutiérrez  en su tesis doctoral. En las láminas y descripciones que ilustran la edición, aparecen materiales de la Edad del Bronce –sobre todo, líticos- de época romana tardía y en clara abundancia, de época islámica. Los materiales tardorromanos –ánforas, terra sigillata clara africana y cerámicas con pellas de barro, muy similares a la forma M10.1. de S. Gutiérrez- indican, a pesar de su escasez, la existencia de un asentamiento previo al mundo islámico, con el que también se pueden relacionar algunos fragmentos de  grandes tapaderas a mano con decoración impresa con motivos de círculos, similares a la forma Gutiérrez M30.1.1, documentadas en la cercana Alcudia de Elche y fechadas entre los siglos VII y VIII.

 El material plenamente islámico es con mucho el más abundante en la colección Ibarra, destacando varios fragmentos de tinajas con cordón plástico en relieve –forma M10.2. ó M10.3–,  marmitas del tipo M4.2., fragmentos de olla escotada del tipo T6.7., tapaderas planas de la forma M30.2. e incluso un candil del tipo 6.2. del Ribat de Guardamar, documentado por el GIEA, propio de los niveles superiores del yacimiento y fechado entre la segunda mitad del siglo X y el primer cuarto del siglo XI. Además a esta lista se pueden añadir fragmentos de ollas del tipo valenciano –forma Gutiérrez T6.6 – y cerámica pintada en color siena oscuro.

Descubriendo el Castellar. Los trabajos de Cristóbal Sanz en 1621

  

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Portada del trabajo de Cristobal Sanz escrito en 1621

A lo largo de la historia, la investigación se ha acercado en repetidas ocasiones al Castellar de la Morera realizando menciones frecuentes en la historiografía moderna y contemporánea.

La historiografía alicantina referente al yacimiento se remonta al trabajo pionero de Cristóbal Sanz, en su obra en que se da cuenta de las cosas antiguas como modernas de la ínclita villa de Elche, manuscrito de 1621 publicado bajo el título “Antigüedades y Glorias de la Villa de Elche”, donde ya aparece el yacimiento en cuestión, aunque adscrito a la época romana, cosa frecuente en aquella época: “… En la partida de Beniay vemos también edificios de Lugar, y en el Castellar de la Morera, muy cerca de aquí, hay pedazos de murallas. De manera que todo nuestro término lleno de edificios romanos y sembrado de monedas vistosas y medallas antiguas que cada día se van hallando…