A la búsqueda de los orígenes de Cabezo Pardo

  

Tras los trabajos de campo realizados este pasado mes de junio, ahora los esfuerzos se concentran en las actividades de laboratorio. Pero además de las labores de limpieza, inventariado, dibujo y fotografía de los restos materiales localizados, también es el momento de comenzar los procesos analíticos que nos aportarán información de enorme valor para conocer mejor la secuencia del yacimiento. Uno de los más frecuentes en la arqueología es la realización de dataciones empleando el método del Radiocarbono. En las anteriores campañas ya se han obtenidos diversas fechas a partir de trozos de huesos de animales -y también de esqueletos humanos- así como de pequeñas muestras de carbón -como semillas de trigo y cebada carbonizadas. Con esos datos se ha comenzado a precisar el intervalo cronológico en el que el yacimiento fue habitado. Este año las muestras seleccionadas son unos pequeños huesos de tortuga y un fragmento de hueso de oveja que fueron hallados formando parte del suelo de la vivienda prehistórica más antigua localizada hasta ahora, y que se encuentra en lo más profundo del paquete estratigráfico del yacimiento.

Restos de la pared y el suelo de una vivienda argárica de Cabezo Pardo

Restos de la pared y el suelo de una vivienda argárica de Cabezo Pardo

Descubrimiento de la Cova del Randero

  

        

Vista parcial de la Sala de la Entrada tras las labores de limpieza en 2007.

Vista parcial de la Sala de la Entrada tras las labores de limpieza en 2007.

        La Cova del Randero es conocida desde antiguo, siendo prospectada varias veces por el Centro Arqueológico Gatense (Gata de Gorgos, Alicante). Fue en los años setenta del pasado siglo cuando se realizaron unas obras en el interior de la cavidad, concretamente en la Sala de la entrada, que se habían efectuado con fines comerciales. Durante esas obras aparecieron algunos materiales que motivaron algunas rebuscas en su interior por expoliadores desaprensivos y tuvo que tapiarse la entrada. Posteriormente se agujereó la entrada dejando un talud de tierras extraídas de su interior en la que podían verse fragmentos de cerámica y sílex.
         Años más tarde, alumnos del Departamento de Historia Antigua de la Universidad de Valencia, bajo la dirección de José Aparicio, realizaron una criba de las tierras extraídas de la Sala de la Entrada, encontrándose todo el material hallado de esa criba en la Colección de Gata de Gorgos. Algunos de ellos fueron estudiados por J.L. Simón García en 1990, matizando que algunos materiales corresponden a la fase final del Neolítico, y otros de momentos posteriores hasta llegar a utilizarse durante la Edad del Bronce.
        Cuando comenzamos con el nuevo proyecto de investigación en la cueva  hace dos años observamos un desnivel, provocado por las labores de vaciado de las continuas rebuscas que posteriormente ha ido sufriendo la cueva. Si bien es cierto que en uno de los laterales de la cavidad todavía conservaba un gran paquete de tierras holocénicas de más de 1 m de profundidad, así como otras salas comunicadas por una serie de galerías que parecen poco alteradas, ya que se observa una potente sedimentación que posiblemente conserve casi intactos los niveles.

Cronología del poblado argárico de Cabezo Pardo

  

Vivienda argárica de los niveles superiores de Cabezo Pardo

Vivienda argárica de los niveles superiores de Cabezo Pardo

Las excavaciones realizadas el pasado mes de junio en el Cabezo Pardo han concluido permitiendo constatar tanto la importancia del asentamiento de época emiral como la secuencia de ocupación prehistórica conservada bajo los restos del mismo. En concreto, la campaña ha documentado la superposición de varias viviendas argáricas de la Edad del Bronce que gracias a la técnica del radiocarbono ya podemos ordenar secuencialmente entre aproximadamente 1900 cal ANE y 1500 cal ANE.

Ifach 2009: Descubierta un hacha de la Edad del Bronce

  

Ifach, Calpe, Prehistoria, MARQ, Alicante, Edad del Bronce, Bronce Final

Imagen del hacha descubierta en las excavaciones de 2009 en la pobla de Ifach

En el transcurso de las excavaciones que se llevan a cabo en la pobla medieval de Ifach, ha aparecido un hallazgo singular, como es el descubrimiento de un hacha pulimentada que puede fecharse de forma genérica en la Edad del Bronce (2.000 – 650 antes de Cristo). Esta pieza añade más información al conocimiento que poseíamos sobre los diferentes asentamientos humanos producidos en el Peñón de Ifach a lo largo de la Historia hasta concluir con la construcción de la pobla medieval de Ifach a partir de 1298.

Las primeras pruebas de la ocupación del Peñón las teniamos por una serie de materiales arqueológicos excavados por el Padre José Belda Domínguez entre los años 1962 y 1964, que se encuentran actualmente en estudio y que planteaban la posible existencia de un asentamiento humano en el Bronce Final (1100 – 650 antes de Cristo).

La pieza, según las primeras indagaciones ha aparecido en los estratos superficiales del yacimiento sin un contexto arqueológico cerrado y parece haber sido afilada al menos dos veces y utilizada en un momento posterior como percutor, ya que tiene mellado uno de sus filos.  La aparición de esta pieza refuerza la idea de una ocupación prehistórica y añade más interés si cabe al estudio de las primeras ocupaciones humanas en el Peñón de Ifach, que coordina nuestro compañero en el MARQ y prehistoriador Juan Antonio López Padilla junto a la arqueóloga y actual becaria Laura Acosta y que esperemos den frutos dentro de un tiempo.