Almacenes de época islámica en el Cabezo Pardo

  

El trabajo de laboratorio a realizar, entre el cual se incluye la ordenación y digitalización de la planimetría de los yacimientos, en nuestro caso del Cabezo Pardo, nos está permitiendo comenzar a entender la ordenación de los espacios que pudo tener el yacimiento en su etapa más moderna, la fase emiral. 

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Silo de época islámica en cuya base se halló una tinaja

La alquería de Tall al-Jattab, activa a lo largo de los siglos VIII y IX d.c., parece dispersar su hábitat por los distintos cerros conocidos como Cabezos de los Ojales (Cabezo Pardo, Cabezo de las Fuentes y Cabezo de la Granja), tal y como nos indica la documentación en superficie de numerosas estructuras murarias disgregadas por los tres pequeños cabezos.

Las excavaciones realizadas este año 2009 en el Cabezo Pardo nos han permitido localizar una importante área de almacenamiento. En una sola campaña se han llegado a documentar un total de cinco silos concentrados en la ladera S del poblado, algo totalmente inusual en este tipo de contextos. La presencia de silos, estructuras de sección circular excavados en la tierra, y la aparente ausencia de espacios domésticos en el Cabezo Pardo nos podrían indicar que éste área fue utilizada exclusivamente como almacén, mientras que el hábitat se concentraría en el Cabezo de las Fuentes.

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Vista del Cabezo de las Fuentes desde el yacimiento del Cabezo Pardo

 El hecho de que el Cabezo Pardo sea uno de los pocos yacimientos emirales excavados en la provincia de Alicante y su buen estado de conservación, nos está permitiendo conocer elementos novedosos en la arqueología islámica.

A la búsqueda de los orígenes de Cabezo Pardo

  

Tras los trabajos de campo realizados este pasado mes de junio, ahora los esfuerzos se concentran en las actividades de laboratorio. Pero además de las labores de limpieza, inventariado, dibujo y fotografía de los restos materiales localizados, también es el momento de comenzar los procesos analíticos que nos aportarán información de enorme valor para conocer mejor la secuencia del yacimiento. Uno de los más frecuentes en la arqueología es la realización de dataciones empleando el método del Radiocarbono. En las anteriores campañas ya se han obtenidos diversas fechas a partir de trozos de huesos de animales -y también de esqueletos humanos- así como de pequeñas muestras de carbón -como semillas de trigo y cebada carbonizadas. Con esos datos se ha comenzado a precisar el intervalo cronológico en el que el yacimiento fue habitado. Este año las muestras seleccionadas son unos pequeños huesos de tortuga y un fragmento de hueso de oveja que fueron hallados formando parte del suelo de la vivienda prehistórica más antigua localizada hasta ahora, y que se encuentra en lo más profundo del paquete estratigráfico del yacimiento.

Restos de la pared y el suelo de una vivienda argárica de Cabezo Pardo

Restos de la pared y el suelo de una vivienda argárica de Cabezo Pardo

Comienzan los trabajos de Laboratorio del Cabezo Pardo

  

 

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Tras una corta pero intensa campaña de excavaciones en el yacimiento del Cabezo Pardo comienza en el MARQ el trabajo de laboratorio. El yacimiento que este año ha dado resultados extraordinarios tanto para la fase Argárica como para su más moderna etapa Emiral, tiene ahora que demostrar en el laboratorio su valía. No sólo se trata de lavar, inventariar y dibujar todo el materia, que no es poco…, sino de ver más de cerca una realidad a veces poco distinguible en el trabajo de campo. Para empezar, la primera sorpresa nos la ha dado el material emiral hallado en un silo descubierto a lo largo de esta campaña en el que han aparecicido dos marmitas (ollas del s.VIII) prácticamente enteras.

Cronología del poblado argárico de Cabezo Pardo

  

Vivienda argárica de los niveles superiores de Cabezo Pardo

Vivienda argárica de los niveles superiores de Cabezo Pardo

Las excavaciones realizadas el pasado mes de junio en el Cabezo Pardo han concluido permitiendo constatar tanto la importancia del asentamiento de época emiral como la secuencia de ocupación prehistórica conservada bajo los restos del mismo. En concreto, la campaña ha documentado la superposición de varias viviendas argáricas de la Edad del Bronce que gracias a la técnica del radiocarbono ya podemos ordenar secuencialmente entre aproximadamente 1900 cal ANE y 1500 cal ANE.